Israel, 20 de enero
de 2015
¡Que más pues
campeón!
Hace
días no te escribía, desde Aswan. Espero que te haya ido muy bien
en la revisión de tu mano, ojalá puedas empezar a montar bicicleta
pronto. En Aswan, después de pasarme buena parte de la mañana
escribiendo algunas cartas, nos comimos un desayuno de campeones y
salimos hacia Luxor por la vía del desierto. Llegamos directamente
donde Paola, la colombiana que nos hospedaría, quien tiene un
hermoso hotel en el “west bank”, nos pusimos cómodos y al
finalizar la tarde salimos con Paola hacia el templo de Luxor. Lo
primero que hay que hacer es tomar una pequeña embarcación,
decorada al estilo egipcio llena de cojines y escuchando música
árabe, y cruzar el maravilloso río Nilo. El templo es sencillamente
espectacular, sus dimensiones son asombrosas y aún conserva muchas
de las columnas originales y unos 800 metros de la avenida de las
esfinges, la cual era una calle de 3 kilómetros que comunicaba este
templo con el de Karnak. Y lo mejor de todo es la iluminación, ver
este templo en la noche es mágico. En la noche dimos un paseo por
el mercado, el cual te puedo decir que parece salido de un cuento de
las mil y una noches, allí comimos Falafel con una bebida que parece
hecha de maizena y le agregan nueces y chocolate.
 |
| Listos para cruzar el Nilo |
 |
| En la comodidad de la barca para cruzar, 5 pounds por cruzar |
 |
| Avenida de las esfinges en el templo de Luxor |
 |
| En el templo de Luxor |
 |
| Templo de Luxor |
 |
| Templo de Luxor |
 |
| Avenida de las esfinges, vista nocturna |
 |
| Y el brebaje que nos tomamos |
 |
| Y encuentras coches por todos lados |
Al
siguiente día fuimos a visitar el valle de los reyes y el templo de
Hatshepsut, de todo esto lo que más me llamo la atención fue la
tumba de Ranses II por los adornos de las pinturas, allí nos paso
algo curioso, y es que quien estaba cuidando la tumba se ofreció muy
amablemente a tomarnos fotos, lo cual estaba prohibido, pero al
final nos pidió 20 pounds. Al conversar de esto con Paola, nos dijo
que era que les pagaban muy mal ya que hay pocos turistas y mucho
desempleado, que se ganan al día solo 10 pounds, lo que es solamente
1.7 dólares, así que por eso tratan de conseguir “propinas”
como sea. Después de medio día regresamos al hotel e
inmediatamente salimos de nuevo hacia el otro lado para visitar el
templo de Karnak y en la noche fuimos de nuevo al mercado.
 |
| En el templo de Hapshetsut |
El
sábado lo tomamos con calma y fuimos al medio día a ver otro templo
y en la noche recorrimos además del mercado normal que visitan los
turistas, el mercado egipcio, donde puedes encontrar de todo, es una
calle de unos 1000 metros, angosta , llena de pequeños almacenes
vendiendo especias, ropa, arreglando calzado, comida, frutas, pollos,
dulces, hay tiendas, joyerías, y eso es al que más grite, el
escandalo es impresionante, y de vez en cuando le tienes que hacer el
quite a una que otra moto que pasa por ahí pitando y a una velocidad
muy poco adecuada para esa calle. El punto curioso de ese día fue
que al regreso, cuadramos con el barquero que le pagaríamos 5 pounds
por llevarnos de regreso, pero cuando nos ibamos a bajar le pagamos y
nos dijo que era 5 por cada uno, a lo cual nosotros nos negamos, así
que dijo que entonces nos llevaría de nuevo para el otro lado y le
dijimos que listo, al final dijo que le diéramos los 5 pounds y
cuando se los dimos nos dijo que le diéramos otros 5 o que o sino se
nos llevaba otra vez, y lo que yo hice fue saltar de una de la barca
y Daniel se quedo montado en ella, inmediatamente empecé a gritar
pidiendo ayuda y al lanchero le dije que estaba llamando la policía,
a los pocos segundos llegaron varias personas, entre ellos, varios
lancheros, quienes me pidieron que por favor no llamara la policía,
que eso se solucionaba, y efectivamente después de la insistencia de
los otros lancheros la barca se devolvió y Daniel se logró bajar.
 |
| Templo de Medinet Habu |
 |
| El templo de Medinet Habu tiene más de 3000 años y aún conserva los colores en algunas partes |
 |
| Las mujeres eligen que tanto mostrar, no es impuesto |
 |
En el mercado venden sin ningún problema estás prendas para ser
usadas por las mujeres los jueves en la danza del vientre |
Ya el
domingo nos dispusimos a salir hacia Hurghada, una ciudad en la costa
rumbo a El Cairo, pero como te parece que cuando fui a encender mi
moto esta no arrancó, le intentamos empujándola, conectándola a un
carro, a otra moto y nada, así que al final llevamos la batería a
cargar y luego de dos horas por fin logramos encenderla y terminamos
saliendo como a la 1:30 pm. Y para colomo de males, tomamos la ruta
que no era y salimos por el borde del Nilo lo cual es muy lento ya
que está lleno de resaltos, así recorrimos como 50 km en más de
hora y media, y como si eso fuera poco, Daniel pincho la llanta
trasera. Llegamos a la ciudad pasadas las 7 de la noche, allí nos
encontramos con la persona que nos hospedaría pero debíamos
esperarla hasta las 12 ya que a esa hora cerraba su almacén y para
colmo de males no tenía parqueadero para dejar las motos. Así que
lo que hicimos fue llamar Caro, una colombiana amiga de Paola, con
tan buena suerte que vivía cerca a donde estábamos y si tenía un
lugar seguro para las motos, así que las llevamos y estuvimos un
buen rato con ella y su esposo conversando y compartiendo un
delicioso café. Sobre esta ciudad te cuento que es totalmente
turística y recibe principalmente rusos, tanto así que encuentras
por toda la ciudad avisos en ruso, tiene una vida nocturna muy
agitada, pues a las 12 de la noche había más gente en la calle que
cuando llegamos y uno de sus principales atractivos es organizar
actividades de buceo en el mar rojo. En la mañana fuimos a recoger
las motos y nos comimos un suculento desayuno con Caro y su esposo y
salimos para El Cairo.
Llegamos
a El Cairo a las 6 de la tarde, pero buscando la casa de Mustafa
(nuestro anfitrión) dimos un mal giro en algún lado y terminamos
pasando por un inmenso barrio popular lleno de gente, mercados,
mototaxis, y con sus calles sin pavimentar. Después de instalarnos
y comer la mejor comida cacera que hayamos probado durante el viaje,
salimos hacia un café en el centro donde había una reunión de
Couchsurfers, allí estuvimos hasta pasada la media noche.
Día de
pirámides:
Después
de atravesar El Cairo por más de 30 kilómetros, llegamos a estas
moles de piedra y por más que las hayamos visto en televisión,
películas y fotos o que hayamos leído sobre su gran tamaño, te
cuento que no estaba preparado para lo que nos encontramos, de alguna
forma pararte en la base de estás pirámides sabiendo que tienen más
de 4000 años de antigüedad, te hace sentir muy pequeño. Allí nos
quedamos por más de tres horas caminando y dejándonos atrapar por
la magia del lugar, tanto así que decidimos que preferíamos estar
ahí y no salir de una a ver el museo egipcio, que era el otro
objetivo del día.
 |
| Sin palabras |
 |
| Turista coreana posando con un "árabe" |
En la noche después de comer la mejor comida
cacera que hayamos probado durante el viaje (estaba mejor que la del
día anterior) nos fuimos con Mustafá para el barrio islámico,
donde se estaba llevando acabo una celebración annual en honor a
Housein, sobrino de Mahoma, la cual congrega a personas de todo el
país durante 4 días, las calles estaban a reventar, había algunos
fuegos pirotécnicos, ventas callejeras de comida y de muchos dulces
y el ambiente era de fiesta. Allí estuvimos un par de horas, fuimos
a tomar un café a uno de los barrios viejos de la ciudad y llegamos
a la casa como a las 2 de la mañana pensando en que tendríamos que
madrugar para salir hacia la frontera.
Una de
las impresiones más fuertes que me deja El Cairo es sobre la forma
de conducir, es una combinación entre la velocidad de los
argentinos, la agresividad y falta de consideración de los
bolivianos, los trancones de Nairobi, y el uso desmesurado del pito
de los peruanos. Y a propósito de esto, creo que no te había dicho
lo impresionante que es el tráfico en Addis Abeba, pues a pesar de
la cantidad tan grande de carros, de taxis, mototaxis y busetas; de
los trancones, del sinnúmero de obras de infraestructura que están
haciendo, la gente es calmada, eso nadie pita, la velocidad es
normal, le dan la vía a los peatones, entre ellos se dan la vía y
no se tiran los carros, manejan de una forma muy pacífica y se
desenredan, y esto te lo digo después de haber salido todos los días
de la semana por la ciudad a visitar la embajada de Egipto y de
Sudán.