Junio 4, día 305
Nos despertamos y sin mayor novedad empacamos. Al salir de nuevo a la carretera principal nos encontramos con dos alemanes que andaban por Mongolia en dos 1150 gs, que nota !
Con una de las motos
Al cabo de unos kilómetros el pavimento se acabo, y ya no había nada ! Ni siquiera afirmado, solo los trillos que dejaban los carros que pasaban, no paso mucho tiempo antes que nos encontráramos una de las urales varada.
Al parar, El Niño nos invito a que cogieramos el águila.
Después de tremenda experiencia pudimos seguir un rato sin inconvenientes hasta que casi pierdo el control de la moto, se me había pinchado la llanta de atrás.
Luego de este incidente alcanzamos a las otras urales y seguimos un par de kilómetros hasta que una tuvo una falla critica,, decidimos entonces que íbamos a buscar donde dormir y remolcar la Ural mala.
Desafortunadamente el lugar quedaba a 2600 metros sobre el nivel del mar y el frío que hacia era tremendo. Mientras armábamos Johanes trabajó en su moto, el problema era que el cigüeñal estaba desgastado entonces en vez de girar sobre sí mismo hacia un movimiento elíptico, eso daño el o ring que mantiene el aceite adentro y había una grandísima fuga. La solución fue cambiar todo el cigüeñal, nada difícil en estas motos que tienen una ingeniería comparable con la de una licuadora.
Después de terminar la armada celebramos que habían logrado arreglar eso, cocinamos juntos y nos fuimos a dormir.





